IGLESIA DE ASUNCIÓN DE NUESTRA SEÑORA (VILLALBILLA)

hasta principios del S. XX de Santa María La Mayor.

La Iglesia de Villalbilla debió de alzarse sobre otra más antigua, de la que quizás proceda el pequeño rosetón de piedra pulida, con bella y calada celosía gótica, que luce en su fachada de poniente. El acceso a esta fachada se hace por una escalera de doble vertiente con antepecho de sillares. Su portal, de estilo manierista, fue labrado muy a finales del XVI por el maestro Domingo de Cerecedo, de prestigiosa familia de canteros asturianos que trabajaba en Alcalá.

            La fachada sur se abre tras un amplio y luminoso atrio porticado de sillería caliza, con cinco vanos de medio punto sobre sillares toscanos, todo él recorrido por un banco de piedra adosado al muro, pervivencia de los que eran habituales en las iglesias románicas. Es la entrada más antigua, que algunos autores datan en 1540, y en su tímpano aparece Dios Padre bendiciendo, rodeado de angelitos en guirnaldas de nubes, y con medallones representando a San Pedro y San Pablo.

El exterior de la Iglesia ofrece una imagen muy dinámica, pues las cubiertas de la nave centras, de la nave de la epístola y del atrio, están a distinto nivel. Destacando igualmente la cuadrada torre del campanario, de un solo cuerpo, ubicada en la cabecera. Con 23 m de altura y ocho vanos para las campanas, conserva reminiscencias del mudéjar toledano, al igual que la capilla del Cristo de la Guía, patrono del pueblo. Construida en 1764, con cúpula rebajada sobre pechinas y linterna que , al exterior, es intradosada. En sus muros dos pequeños y altos ventanales representan, en sus vidrieras, a los Santos Niños Justo y Pastor, patronos de la diócesis de Alcalá de Henares.

El interior del templo, levemente iluminado por seis saeteras, está presidido por el austero y elegante retablo plano de madera, del S. XVIII, sin policromar, de 8 m. de alto y 7 ½ de ancho, de su Capilla Mayor. Esta Capilla, por la que se inició la construcción de la Iglesia, se cubre con bóveda de crucería correspondiente al estilo gótico de la primera mitad del S. XVI. En el presbiterio pueden verse nueve lápidas sepulcrales de los siglos XVI, XVII y XVIII.

            Consta el templo de tres naves, la central de 14 m de altura. Su techumbre interior es de alfarje de par y a cuatro aguas y las laterales con colgadizo, con vigas horizontales para evitar deformaciones. Este sistema fue el favorito de los carpinteros visigodos que trabajaban la madera en España y de sus descendientes.

            En el lado de la Epístola está la luminosa sacristía con buena rejería en su ventana y un notable techo de vigas y zapatas de madera. A los pies de la iglesia, cobijado por arcos de medio punto e iluminado por una saetera que abre al muro norte, se encuentra el baptisterio con pila bautismal de piedra picada y gastada sin decoración. En el ángulo opuesto e igualmente enmarcada por arcos de medio punto, está la escalera que conduce al coro iluminado levemente por el rosetón gótico.

            En la nave del Evangelio se abre la capilla del Cristo de la Guía, con retablo rococó del S. XVIII, de escuela castellana, de madera revestida con pan de oro. En su cuerpo central aparece una hornacina en forma de cruz con fondo de la ciudad de Jerusalén amurallada, sol y luna incisos y motivos de rocalla. En ella se encuentra la venerada imagen del Cristo de la Guía, patrono del pueblo. La actual imagen, por destrucción de las dos anteriores, se construyó a semejanza de ellas y data de 1912.

            Las piezas más antiguas de la iglesia, en torno al S. XVI, son dos. Por un lado, una pequeña pila para el agua bendita con decoración de veneras y sogueado, apoyada en una columna de 78 cm de altura con fuste estriado y capitel decorado con leones y calaveras. Por otro lado, un terno de ornamentos litúrgicos, ricamente bordados y alguna de las nueve lápidas funerarias de la Capilla Mayor.